Un cajón lleno
de cartas
que se volvieron
abstractas.
Una flor
que desaparece
y el mundo
se vuelve cada noche
más injusto.
La cama y su vacío,
mi almohada y su calor.
Testigo de aventuras
y desaventuras.
De noches de insomnio.
Con su esperanza
y su dolor.
La caja del perfume
esta vacía.
Un trofeo de mí
infancia y su consuelo.
El reloj que se paro
aquel mediodía.
Las patillas y su envase,
mi coherencia y mi juventud
y nada ha cambiado
sigue siendo todo tan viejo.
Aquí,
hasta el polvo cubre
los muebles, mi música
Y su alegría.
Y todo sigue igual,
el mundo
se vuelve cada noche
más injusto.
Toda la magia
se esconde detrás
de esta puerta,
la que nunca
volverás a cruzar.
Martin Vpc
domingo, 9 de diciembre de 2007
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