domingo, 13 de enero de 2008

Esto es el adios.

Cincuenta centavos
en mi cabeza
me alteraron
la conciencia.

Trago yeso
y es por eso,
que no me muevo
y quedo quieto.

Hasta pronto,
yo me ausento.
Ya no sueño,
hoy te odio.

Martin Vpc

Pd: Ojala no te vuelva a ver jamás

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, la verdad que no me alegro por el estado en el que escribiste esto, no creo que sea muy placentero. =(
Pero lo que si puedo confirmar es que el odio ,en gente talentosa, es un sentimiento disparador de ideas literias espectaculares!!!
Este poema tiene una onda oliverio girondo, me hace acordar a uno de el y la verdad que me encanto!
Pase a dejar mi rastro nomas =P
Besotes
Beluuu